La IA escribe código, pero no decide por ti

En mi página digo que uso bien la inteligencia artificial. Alguna vez me han preguntado si eso significa que la web la hace una máquina. No: significa que la máquina hace lo mecánico y yo decido lo importante.
Para qué uso la IA
Para ir rápido en lo repetitivo: estructuras base, revisiones, propuestas de textos que luego reescribo, detectar errores que el ojo cansado no ve. Me multiplica las manos, no el criterio.
Para qué no la uso
Para decidir cómo se ve tu negocio, qué dice y qué no dice, ni para hablar contigo. El trato es conmigo, no con un chatbot. Y el gusto final, ese “esto sí, esto no”, es humano o no es.
El peligro de la web 100% automática
Las webs hechas solo con IA se parecen todas: mismos textos tibios, mismas estructuras, misma frialdad. Ahorras dinero y pierdes lo único que te diferencia: que se note que hay una persona detrás.
La IA es una herramienta buenísima en manos de alguien con criterio. Sin criterio, es una fábrica de webs iguales.
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